Pretrituradoras industriales
para chatarra y residuos metálicos
Cómo desarrollamos nuestras soluciones industriales
Cada proyecto se desarrolla a partir del análisis del material, la capacidad de producción requerida, el espacio disponible y los objetivos de valorización del cliente.
A partir de esa información, definimos la configuración técnica más adecuada, integramos los equipos necesarios y acompañamos la implantación de la solución hasta su puesta en marcha.
Asesoramiento y diseño de planta
Ingeniería y fabricación a medida
Montaje y puesta en marcha y formación
Optimización y ampliaciones
Dónde se instala
Dónde trabaja una pretrituradora ZB
Sistemas integrados de limpieza y clasificación
Además de fragmentar, te ayudamos a revalorizar la chatarra fragmentada con sistemas de aspiración, limpieza y clasificación.

Preguntas frecuentes sobre pretrituradoras industriales y preshredders
Un preshredder, también llamado pretrituradora industrial, es un equipo de alto par diseñado para reducir el tamaño y homogeneizar materiales voluminosos antes de su entrada en una fragmentadora o molino de martillos. La pretrituración ayuda a estabilizar la alimentación y preparar el material para las siguientes fases del proceso.
La pretrituradora reduce previamente el tamaño y el volumen de la chatarra, proporcionando una alimentación más regular a la fragmentadora. Esto disminuye el desgaste dentro de la fragmentadora, minimiza el riesgo de explosiones y consigue que la fragmentación sea mucho más eficiente, evitando los picos de consumo del motor.
Un preshredder industrial puede utilizarse para procesar chatarra voluminosa, vehículos fuera de uso preparados para tratamiento, paquetes de chatarra y otros residuos metálicos que requieren una reducción inicial de tamaño antes de la fragmentación.
La pretrituradora o preshredder realiza una primera reducción de tamaño mediante un proceso de alto par y baja velocidad. La fragmentadora de martillos trabaja posteriormente mediante impacto para reducir, liberar y densificar el material. Ambos equipos pueden formar parte de una misma línea de reciclaje.
La capacidad depende del modelo, del tipo de material y de las condiciones de alimentación. La gama ZB incluye equipos desde aproximadamente 15 t/h hasta 120 t/h, con diferentes configuraciones para adaptarse a las necesidades de producción de cada instalación.
La elección depende del tipo, tamaño y densidad del material de entrada, la capacidad requerida, el proceso posterior de fragmentación y la configuración general de la planta. ZB dimensiona cada solución en función de estos parámetros y de los objetivos de producción del cliente.


